Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 27 de marzo del 2026.- Con el agua al cuello y el registro electoral pendiendo de un hilo en varias regiones del país, el dirigente estatal del PRI en Chihuahua, Álex Domínguez, lanzó un desesperado llamado a la ciudadanía para convertirse en «defensores de México». Bajo una narrativa de «valentía», el diputado federal intenta agrupar causas sociales que el priismo ignoró durante décadas, en un intento por sobrevivir a la próxima jornada electoral.

Siguiendo la línea dictada por su dirigencia nacional, Domínguez afirmó que ser defensor de México significa alzar la voz por las madres buscadoras, los campesinos olvidados y un sistema de salud colapsado. Sin embargo, es evidente que este posicionamiento se lee más como una “pesca de arrastre” que como una convicción ideológica ya que el PRI necesita votos de donde sea para no desaparecer del mapa.

Analistas y proyecciones han señalado que, debido a la caída en la votación, el partido enfrenta riesgos de perder su registro nacional si no frena la pérdida de apoyo ciudadano, mencionándose el año 2030 como un punto crítico si no hay cambios estructurales.

Lo que el boletín oficial donde se habla del llamado de Alex Domínguez de defender México no menciona la crisis de identidad y de números que vive el tricolor. De acuerdo con el panorama electoral actual:

  • Registros perdidos: El PRI ya ha perdido su registro estatal en entidades como Quintana Roo y Baja California al no alcanzar el 3% de la votación.
  • Fuga de cuadros: La desbandada de militantes hacia Morena y el PAN ha dejado al partido como un cascarón que hoy busca oxígeno en causas ajenas.
  • Dependencia local: En Chihuahua, la «defensa» que pregona Domínguez es selectiva, pues el partido sobrevive gracias a la alianza con el PAN, funcionando más como un apéndice del poder estatal que como una oposición real.

El líder priista sostuvo que el país merece «orden y desarrollo», pero la pregunta que queda en el aire es: ¿De qué lado de la trinchera estará el PRI cuando se trate de defender sus propios intereses? Mientras Domínguez pide «no permanecer en silencio», la realidad es que el silencio del PRI ante los errores de sus aliados locales contrasta con su estridente crítica al Gobierno Federal.

Para el PRI de Álex Domínguez, el reto no es solo «corregir el rumbo del país», sino evitar que el histórico partido termine convertido en una nota al pie de página en la historia de Chihuahua.