
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 5 de mayo del 2026.- El mundo del deporte se detiene para despedir a una de sus mentes más brillantes. Eduardo «Don Lama» Lamazón, el hombre que durante décadas fue el juez supremo de la afición desde los micrófonos de TV Azteca, falleció a los 70 años, dejando un vacío imposible de llenar en la crónica deportiva.
Originario de Argentina pero mexicano por elección desde hace más de medio siglo, Lamazón no solo fue un comentarista; fue el cerebro administrativo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) durante 20 años como secretario ejecutivo, trabajando codo a codo con José Sulaimán.
Su legado se inmortalizó en el «Box Azteca», donde su frase «Lama, Lamita» se convirtió en el preámbulo de la justicia deportiva. Su capacidad para leer un combate en tiempo real lo posicionó como el analista más honesto y respetado del país.
La noticia caló hondo en el «Gran Campeón Mexicano», Julio César Chávez, quien fuera su compañero de transmisión por años. Con el corazón roto, el César del Boxeo se despidió de él en redes sociales:
«Hoy el boxeo se queda en silencio. Se ha apagado una de las voces más sabias… para mí, se ha ido mucho más que un colega: se ha ido un hermano del alma».
Fiel a su estilo impecable, Don Lama dejó un mensaje póstumo de agradecimiento a México, el país que le dio un hogar y un sentido de pertenencia: «Esto no es un final, sino una pausa en el camino. Porque cuando los lazos son verdaderos, las despedidas no existen».
Cerró su última misiva con su sello personal: «Diez puntos para todos ustedes», una calificación que hoy la afición le devuelve por una carrera intachable.






