
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., 6 de septiembre de 2026 — La diputada local de Morena, María Antonieta Pérez Reyes, criticó duramente el informe de gobierno del alcalde Marco Bonilla, al calificar el evento como una puesta en escena y una pasarela de figuras vinculadas al calderonismo que relegó la rendición de cuentas a un plano secundario.
Para la legisladora juarense, el acto institucional funcionó fundamentalmente como un escaparate político de la cúpula panista y un espacio de protagonismo para la gobernadora María Eugenia Campos Galván, en detrimento de un análisis real sobre la situación del municipio.
Pérez Reyes reprochó que la mandataria estatal presumiera la atención de tratamientos oncológicos a menores en la Sierra, calificándolo de insensible frente a pendientes históricos sin resolver.
Acusó al Ejecutivo estatal de desatender exigencias sociales críticas, tales como los casos de las familias afectadas por el Crematorio Plenitud, los deudos de custodios asesinados en el Cereso y los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas.
Sostuvo que la presencia masiva de actores políticos del ala conservadora tradicional evidenció la concentración de intereses partidistas por encima de los resultados de la administración municipal.
Desde una perspectiva analítica, las declaraciones de la diputada de oposición ponen de relieve cómo los informes de gobiernos municipales se transforman frecuentemente en arenas de confrontación político-electoral y en plataformas de proyección para las alianzas partidistas rumbo a los procesos de sucesión. Mientras los bloques oficialistas locales buscan consolidar sus balances de gestión a través de obras y programas sociales, la oposición capitaliza los flancos débiles institucionales —como la gestión de crisis de seguridad y la atención a víctimas— para cuestionar la legitimidad y la sensibilidad de los liderazgos en el poder.






