
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 29 de abril del 2026.- Durante años, el estado de Sinaloa ha sido el epicentro del narcotráfico mundial, pero nunca antes se había expuesto con tal crudeza la profundidad de su simbiosis con el poder político. Fue hasta este miércoles, que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York abrió la «caja de Pandora» al revelar una acusación formal que no solo apunta a sicarios, sino al corazón mismo del gobierno estatal que encabeza el gobernador Rubén Rocha Moya y nueve de sus colaboradores más cercanos.
La acusación de 2026 marca un punto de no retorno en la relación bilateral México-Estados Unidos. No se trata solo de sobornos; se trata de la presunta entrega de las instituciones públicas —policía, finanzas y justicia— al servicio de una facción criminal: «Los Chapitos».
Según los documentos judiciales develados por el Fiscal Federal Jay Clayton, la relación entre Rubén Rocha Moya y los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán no fue accidental, sino fundacional. La Fiscalía sostiene que los Chapitos «invirtieron» en la carrera de Rocha Moya, asegurando su elección como gobernador en 2021 mediante una campaña de terror que incluyó el secuestro e intimidación de sus rivales políticos.
A cambio, una vez en el Palacio de Gobierno, Rocha Moya habría transformado su administración en un escudo para el Cártel. Las reuniones entre el mandatario y los líderes criminales, citadas en el encausamiento, sellaron un pacto de impunidad que permitió al fentanilo y la cocaína fluir hacia las venas de Estados Unidos sin resistencia institucional.

El reporte de la DEA describe una estructura donde la corrupción no era la excepción, sino la política operativa. Los nombres en la lista de acusados representan el andamiaje del estado:
- Enrique Inzunza Cázarez: El actual Senador y exsecretario de Gobierno, señalado como pieza clave en la coordinación política.
- Dámaso Castro Zaavedra: El Vicefiscal General del Estado, quien presuntamente recibía $11,000 dólares mensuales de los Chapitos a cambio de filtrar información sobre operativos de inteligencia respaldados por Estados Unidos.
- Juan de Dios Gámez Mendívil: El alcalde de Culiacán, la capital del estado, acusado de poner los recursos municipales al servicio de la organización.Quizás el capítulo más oscuro del reportaje reside en el papel de las fuerzas del orden. La acusación detalla cómo comandantes de alto rango, como Juan Valenzuela Millán («Juanito»), no solo protegían cargamentos, sino que ejecutaban la violencia del Cártel.
A «Juanito» se le adjudica una de las acusaciones más graves: el secuestro, tortura y asesinato de una fuente confidencial de la DEA y un familiar de esta en octubre de 2023. El uso de agentes municipales para cazar a informantes del gobierno estadounidense eleva este caso de un asunto de narcotráfico a uno de seguridad nacional y terrorismo.
Terrance Cole, administrador de la DEA, calificó al Cártel de Sinaloa como una «organización terrorista» que se vale del soborno para socavar las instituciones. La estrategia de la Fiscalía neoyorquina es clara: atacar la red de protección política que hace que los cárteles sean intocables en sus territorios.
Con penas que alcanzan la cadena perpetua y una sentencia mínima obligatoria de 40 años, el mensaje para la clase política mexicana es sísmico. El Departamento de Justicia ha dejado de perseguir solo el producto para ir tras el permiso.
Mientras en Nueva York la jueza Katherine Polk Failla prepara el proceso, en México el gobierno federal ha respondido con cautela y reclamos por la «falta de pruebas». Sin embargo, el encausamiento revela que la justicia de EE. UU. ha estado construyendo este caso desde 2023, acumulando testimonios y evidencia que hoy mantienen a un gobernador en funciones bajo la sombra de la justicia internacional.
Sinaloa, el estado que ha exportado drogas por décadas, hoy exporta su crisis política más profunda a las cortes de Manhattan. El juicio no solo determinará el destino de diez hombres, sino la credibilidad de un sistema político que, según los fiscales, se vendió al mejor postor en la sierra.






