
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 15 de mayo del 2026.- En una escalada diplomática y judicial sin precedentes, la administración de Donald Trump ha instruido a sus fiscales federales utilizar leyes antiterroristas para perseguir a funcionarios mexicanos sospechosos de colaborar con el narcotráfico. Según reveló The New York Times, la nueva directiva busca «triplicar» las acusaciones y no solo encarcelar, sino «humillar» a los funcionarios implicados.
Durante una teleconferencia interna filtrada, el subprocurador general adjunto de EE. UU., Aakash Singh, lanzó un mensaje devastador que marca el fin de la diplomacia tradicional en materia de seguridad. Singh instó a los fiscales a acusar a los funcionarios mexicanos de «brindar apoyo material a organizaciones terroristas», un cargo mucho más severo que el de conspiración para el narcotráfico.
«Deberíamos triplicar el número de acusaciones contra funcionarios gubernamentales corruptos en México que utilizan su poder para encubrir a terroristas y monstruos que trafican con veneno«, sentenció Singh.
La agresividad del Departamento de Justicia (DOJ) es explícita. Singh fue tajante al referirse a la posible reacción del Gobierno de México, señalando que la prioridad es la seguridad nacional estadounidense por encima de las formas diplomáticas: «Si esto resulta desagradable para los funcionarios mexicanos y les ofende, no puedo pensar en nada que me importe menos. Si además los avergonzamos y humillamos en el proceso, eso es la guinda del pastel para nosotros».
Esta política de línea dura se produce apenas dos semanas después de que la Corte de Nueva York formalizara cargos contra el exgobernador de Sinaloa y otros nueve funcionarios. Al designar a los cárteles como organizaciones terroristas, EE. UU. ahora tiene la facultad legal de perseguir a cualquier funcionario que reciba sobornos como un «colaborador del terrorismo», lo que implica penas de cadena perpetua y un alcance global de captura.






