
Por: Estela Malka Ben-amí.
Washington, D.C., a 8 de abril del 2026.- En un giro diplomático sin precedentes, el Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció la suspensión inmediata de la ofensiva militar contra la República Islámica de Irán. La decisión se produce tras una intensa mediación liderada por el Primer Ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el Mariscal de Campo Asim Munir.
El acuerdo establece una tregua de dos semanas, periodo en el cual se espera concretar un Acuerdo definitivo de Paz a Largo Plazo. Según el comunicado oficial de la Casa Blanca, la suspensión del bombardeo está sujeta a una condición innegociable: la apertura completa, inmediata y segura del Estrecho de Ormuz, el punto más crítico para el suministro de petróleo a nivel global.
Trump reveló que Irán presentó una propuesta de 10 puntos que Washington considera una «base viable» para finalizar las hostilidades. «Casi todos los diversos puntos de contención del pasado han sido acordados… estamos muy avanzados en un Acuerdo definitivo sobre PAZ», declaró el mandatario, subrayando que los objetivos militares de EE. UU. ya han sido «cumplidos y superados».
El anuncio llega en el momento de mayor tensión en décadas, después de que diversas fuentes militares confirmaran que las fuerzas destructivas estaban listas para ser enviadas esta misma noche. La mediación de Pakistán se convierte en el factor sorpresa que ha logrado sentar a las partes en una mesa de negociación de última instancia.
Este cese al fuego de 14 días otorga un respiro a los mercados internacionales y a la estabilidad geopolítica, aunque el mundo permanece atento al cumplimiento de la apertura del Estrecho de Ormuz, cuya seguridad es vital para evitar una crisis energética mundial.






