
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 5 de abril del 2026.- En medio de la ruptura diplomática provocada por la CNDH, los colectivos de familiares de personas desaparecidas alzaron la voz para lanzar un mensaje contundente al Estado mexicano: la intervención de la ONU no es una «injerencia», es la última esperanza para consolidar la búsqueda e identificación en un país que sigue contando ausencias.
Organizaciones como Guerreras en Busca de Nuestros Tesoros, la Red TDT y la Fundación para la Justicia, lamentaron la respuesta «defensiva» del Gobierno Federal y la Comisión Nacional. Para las familias, calificar de «arbitraria» la decisión del Comité contra la Desaparición Forzada (CDF) de la ONU es, en los hechos, prolongar la agonía de cientos de miles de personas que esperan verdad y reparación.
«Asumir que se trata de una injerencia es ignorar que la ayuda internacional es una oportunidad histórica, no un ataque», señalaron los colectivos en un pronunciamiento conjunto.
Aunque los colectivos reconocen avances en el marco jurídico, fueron enfáticos en las carencias que el discurso oficial intenta matizar. Para que la justicia sea real y no solo de papel, las familias exigen tres puntos clave:
- Recursos Reales: Garantizar el funcionamiento pleno del Centro Nacional de Identificación Humana con presupuesto y personal capacitado.
- Ciencia al Servicio de la Verdad: Incorporar los laboratorios del Instituto Nacional de Medicina Genómica a la Comisión Nacional de Búsqueda.
- Interoperabilidad Forense: Crear una red nacional de análisis genético que permita cruzar datos entre estados de manera inmediata.
La activación del Artículo 34 de la Convención, por primera vez desde 2006, pone a México en la vitrina del escrutinio mundial. Mientras la CNDH se enfoca en defender la «soberanía institucional», los colectivos recuerdan que la soberanía más importante es la de los derechos humanos y el derecho a ser buscado.
Para las familias que buscan a sus «tesoros», la resolución de la ONU es el respaldo que necesitan para que el Sistema Nacional de Búsqueda deje de ser una estructura burocrática y se convierta en una maquinaria de resultados.






