
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Ciudad de México., a 3 de abril del 2026.- En un enfrentamiento diplomático sin precedentes, el Gobierno de México rechazó de forma tajante el último informe del Comité contra la Desaparición Forzada (CDF) de las Naciones Unidas, calificándolo de «falto de rigor jurídico» y acusando a sus integrantes de tener conflictos de intereses.
El conflicto estalló luego de que el Comité de la ONU solicitara formalmente al Secretario General, António Guterres, que remita «urgentemente» la situación de México a la Asamblea General. ¿La razón? El organismo internacional sostiene que existen indicios de que en el país se cometen desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad, bajo ataques «generalizados o sistemáticos».
A través de un comunicado conjunto de Gobernación y Relaciones Exteriores, la administración de Claudia Sheinbaum reviró con dureza:
- Ataque al pasado: El gobierno afirma que el informe se basa en datos de 2009 a 2017 (sexenios de Calderón y Peña Nieto) y que ignora la «transformación estructural» iniciada en 2018.
- Defensa de las fuerzas federales: «El Gobierno de México no tolera, permite ni ordena desapariciones forzadas», sentenció el comunicado, asegurando que hoy existe una política de búsqueda real y no de simulación.
- Cuestionan al Comité: México acusó que al menos uno de los miembros del Comité de la ONU trabajó para organizaciones que han demandado al Estado, lo que restaría imparcialidad al documento.
Aunque el Comité admitió no tener pruebas de una «política federal» para desaparecer personas desde los más altos niveles, subrayó que ha recibido información fundamentada sobre la participación directa, apoyo o autorización de funcionarios públicos en casos recientes. Además, señaló que grupos delictivos organizados también pueden cometer estos crímenes bajo el estándar internacional.
Mientras el Gobierno federal cierra filas, instituciones como el Centro Prodh y el Sistema Universitario Jesuita calificaron la decisión de la ONU como «histórica» y urgieron al Estado mexicano a no cerrar la puerta al diálogo internacional.
Es México el “epicentro mundial del dolor” al ocupar el 1er lugar en desapariciones






