Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Ciudad Juárez, Chih., a 30 de abril del 2026.- En los márgenes de una ciudad que se presume como el motor industrial del norte, donde el éxito se mide en exportaciones y naves industriales, existe una zona donde la urgencia es más básica, donde un plato de comida hace la diferencia, sobre todo para aquellos que carecen de todo, es ahí en el sector que por muchas administración permaneció olvidado, “Los Kilómetros”, dónde el alcalde Cruz Pérez Cuéllar inauguró un comedor gratuito para la niñez.

La apertura de este espacio gestionado por el Frente Hatcher A.C. Durante su intervención, el edil reconoció una realidad que a menudo queda fuera de los discursos de prosperidad: «Juárez es una ciudad con mucho talento, pero también con muchos retos y necesidades». Para los habitantes de estas colonias, esas «necesidades» se traducen en una lucha diaria por la seguridad alimentaria en un entorno que históricamente ha sido ignorado por el centro político.

La obra, financiada a través del Fondo para el Impulso 2025 destinado a Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), evidencia una tendencia en la administración pública juarense: la delegación de la asistencia social en manos de ciudadanos organizados.

“Cuando apoyamos a las OSC, también es un aprendizaje, porque nos damos cuenta de lo grande que es nuestra ciudad y de los grandes retos que tenemos”, subrayó Pérez Cuéllar. Sin embargo, detrás del optimismo institucional, la apertura del comedor pone de relieve una verdad incómoda: la estructura municipal, por sí sola, no alcanza a cubrir los rincones más profundos de la localidad, dependiendo de terceros para garantizar derechos básicos a la infancia.

Juana Serrano, una de las beneficiarias del sector, puso voz al sentimiento colectivo de “Los Kilómetros”. Para ella, el comedor no es una cifra en un informe de gobierno, sino un respiro en una economía de supervivencia. “Este comedor tiene como fin atender a personas vulnerables y tratar de impactar en la economía familiar”, explicó, resumiendo en una frase la fragilidad de miles de familias que habitan el desierto juarense.

El evento contó con la presencia de figuras clave de la red asistencial local, como el Banco de Alimentos y líderes comunitarios, marcando un contraste entre la labor asistencial inmediata y la necesidad de políticas públicas que erradiquen, de fondo, la marginación en una de las fronteras más ricas del país.