
Por: La Redacción.
Chihuahua, Chih., a 10 de abril del 2026.-El tiempo en la búsqueda de un hijo no se mide en meses, sino en el eco de un nombre que se niega a ser olvidado. Al cumplirse exactamente un año de la desaparición de Ángel Fernando Loera Díaz, ocurrida el fatídico 9 de abril de 2025, el territorio chihuahuense volvió a ser testigo de una jornada marcada por la esperanza y el rigor. En un esfuerzo que desafía la resignación, familiares y autoridades desplegaron operativos simultáneos en los municipios de Aldama y Guachochi, rastreando pistas que permitan reconstruir el camino del joven y, finalmente, traerlo de vuelta a casa.
La movilización no fue un despliegue burocrático más; fue un acto de resistencia encabezado por la madre de Ángel, quien, junto a sus seres queridos, lideró los recorridos pedestres por zonas estratégicas. Bajo el sol que cae sobre el desierto y la sierra, equipos interdisciplinarios de la Fiscalía General del Estado, la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y la Comisión Local de Búsqueda (CLB) realizaron entrevistas y pegaron pesquisas, transformando cada rincón en un grito visual que exige respuestas. En cada rostro abordado y en cada cotejo de datos, la prioridad fue clara: agotar cada recurso para que la verdad deje de estar bajo llave.
La presencia de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE) brindó el soporte humano necesario en una fecha tan dolorosa. Norma Ledezma, titular de la comisión, enfatizó que el acompañamiento en este operativo simultáneo es un refrendo de un compromiso que no caduca. «Nuestra prioridad es y será siempre el acompañamiento digno y la garantía de que ninguna familia camine sola en la búsqueda de la verdad y la justicia», señaló Ledezma, subrayando que la sensibilidad y el profesionalismo deben ser los pilares que sostengan a quienes enfrentan el vacío de una silla vacía en el hogar.
El menor fue visto por última vez el pasado 9 de abril en Guachochi. Desde entonces, la Fiscalía activó la Alerta Amber, detallando sus características y señas particulares, pero sin avances reales en la investigación. Su aparición reciente en un video vinculado a grupos criminales generó gran preocupación en sus familiares, quienes reclaman acciones más contundentes de la Fiscalía General del Estado.
Mientras la investigación avanza y las carpetas se nutren de nuevos indicios, la labor ciudadana se vuelve vital. Cualquier detalle, por mínimo que parezca, puede ser la pieza que rompa el silencio. Por ello, se mantiene el llamado a la población para aportar información de manera anónima a través del 9-1-1 o al 089; porque en Chihuahua, la memoria de Ángel Fernando sigue viva y su búsqueda es una tarea que nos pertenece a todos.






