Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 7 de abril del 2026.- En una movilización masiva que subraya la prioridad crítica que representa el estado en la agenda de paz nacional, 500 efectivos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional aterrizaron este martes en suelo chihuahuense. El despliegue, ejecutado mediante un puente aéreo estratégico desde la Ciudad de México y Santa Lucía, busca contener la ola de violencia en los tres municipios con mayor índice de conflictividad: Ciudad Juárez, Chihuahua Capital y Cuauhtémoc.

Cerca de las 13:20 horas, cinco aeronaves de transporte pesado de la Fuerza Aérea Mexicana tocaron pista para descargar el refuerzo operativo que se sumará de inmediato a las labores de las 5/a. y 42/a. Zonas Militares.

La llegada de este contingente no es un movimiento ordinario; forma parte de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública para inhibir directamente las actividades de los grupos delictivos que operan en la entidad. La misión es clara: saturar las zonas críticas con patrullajes preventivos y tareas de disuasión, operando bajo un esquema de coordinación con los tres niveles de gobierno.

De acuerdo con el informe oficial de la Defensa, el personal tiene instrucciones precisas de actuar bajo los protocolos de la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza y con un estricto respeto a los Derechos Humanos, buscando generar un entorno de tranquilidad que la ciudadanía demanda con urgencia.

Este refuerzo federal llega en un momento clave, donde la coordinación entre fuerzas locales y nacionales es puesta a prueba por la presencia de grupos criminales con alto poder de fuego. La presencia de las tropas en Juárez, Chihuahua y Cuauhtémoc pretende ser un muro de contención que permita recuperar espacios públicos y reducir los delitos de alto impacto que han marcado la agenda de este 2026.

Con este despliegue, el Gobierno Federal reafirma que la seguridad de Chihuahua es una pieza innegociable en el tablero de la estabilidad nacional.