
Por La Redacción
Guadalajara, Jal., a 9 de mayo del 2026.- A medida que Guadalajara se prepara para recibir los reflectores internacionales como sede del Mundial de Futbol 2026, la tierra de Jalisco sigue revelando sus secretos más oscuros. A solo seis kilómetros del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, en la zona conocida como Las Pintitas, el colectivo Madres Buscadoras de Jalisco localizó este sábado 28 bolsas con restos humanos y osamentas, un hallazgo que subraya la crisis de desapariciones que el Estado no ha logrado contener.
El descubrimiento no fue fruto de una investigación oficial, sino de una llamada anónima y el trabajo incansable de mujeres armadas con palas y picos. El colectivo utilizó sus redes sociales para denunciar la paradoja que vive la ciudad: «Mientras el mundo mira hacia el Aeropuerto de Guadalajara por el Mundial, a solo 6 km, de la tierra brota dolor», señalaron, evidenciando la brecha entre la inversión en infraestructura deportiva y la precariedad en la búsqueda de miles de desaparecidos.
La activista Ceci Flores, figura emblemática de las Madres Buscadoras de Sonora, se sumó al llamado de auxilio, calificando la situación en Jalisco como una «herida compartida». La localización de fosas clandestinas cerca de puntos estratégicos como el aeropuerto y el Estadio Akron —donde se disputarán encuentros mundialistas— ha dejado de ser una anomalía para convertirse en una constante macabra que los colectivos han documentado durante años.
Hasta el momento, las autoridades estatales de Jalisco han mantenido un hermetismo absoluto sobre el número estimado de víctimas o posibles avances en la identificación. Esta falta de transparencia alimenta la desesperación de las familias, quienes se enfrentan a un sistema forense desbordado. Mientras la logística para el Mundial avanza sin contratiempos, el proceso de dar identidad a los restos encontrados en Las Pintitas permanece en un limbo institucional, dejando a las madres, una vez más, como las únicas portadoras de la verdad en el campo.






