ARLINGTON — Dak Prescott y el resto de los Dallas Cowboys cumplieron con su promesa: entrenaron jugaron enfocados y como saben hacerlo, con intensidad y sólida ejecución para vencer de forma contundente por 43-3 a los Atlanta Falcones.

Los Cowboys prácticamente aseguraron la victoria desde el segundo cuarto en un duelo en el que volvieron a lucir como el equipo que ganó seis partidos en fila antes de caer de forma sorpresiva, en casa, ante los Denver Broncos, resultado que provocó cuestionamientos sobre si Dallas era realmente contendiente.

“Queríamos regresar y ganar”, dijo enfático Prescott tras la victoria sobre Atlanta. “Queríamos responder, dejar atrás la semana pasada y aprender de ella, sacar todo lo que pudiéramos de eso y crecer (…) para asegurarnos de salir al campo y tener un mejor desempeño y lo hicimos”.

En un partido disputado al mediodía, la noche se le fue encima temprano a los Falcons, que después de una primera serie ofensiva de 52 yardas que terminó en un gol de campo y que asustó a más de uno en el AT&T Stadium por el fresco recuerdo de la derrota ante los Broncos, fueron dominados el resto del camino por los Cowboys en ofensiva, defensiva y equipos especiales.

Los Cowboys (7-2) anotaron en cuatro de sus primeras cinco posesiones, además de otro touchdown tras bloquear una patada de despeje en el segundo cuarto, periodo en el que anotaron 29 puntos para irse al frente al medio tiempo con marcador de 36-3 y el triunfo prácticamente en la bolsa.

“Era importante tomar día a día las cosas y enfocarnos en mejorar. Queríamos salir a jugar rápido y evitar los problemas que tuvimos la semana anterior (ante Denver). Nuestra defensiva detuvo y nosotros pudimos poner algunos puntos”, agregó Prescott.

Anotar en su primera serie ofensiva fue una inyección de confianza para una ofensiva que había sido silenciada como pocas veces por los Broncos. A partir de ese punto, los Falcons vieron lo mejor de la variedad ofensiva del coordinador Kellen Moore y de la ejecución de sus jugadores.

Prescott completó 23 de 31 pases para 296 yardas y dos touchdowns, además de otro por carrera en prácticamente tres cuartos, antes de ser sustituido por Cooper Rush al inicio del último periodo.

Por su lado, Ezekiel Elliott sumó un par de touchdown por tierra para encabezar el juego terrestre de los Cowboys, que totalizó 114 yardas sin contar por segunda semana consecutiva con el tackle izquierdo Tyron Smith, cuyo reemplazo, Terence Steele, tuvo un desempeño más que bueno ante los Falcons.

“Todos contribuyeron. Fue un excelente triunfo de equipo”, destacó el coach Mike McCarthy. “Tuvimos mucha producción y dominamos casi toda la primera mitad. Es grandioso ver el vestidor como está ahora mismo, pero también tenemos que mencionar el trabajo que hizo el coordinador (defensivo Dan) Quinn con la defensiva. Sobresaliente”.

El triunfo fue especial para Quinn, quien está en su primera campaña como coordinador defensivo de Dallas, luego de trabajar como coach de los Falcons de 2015 a 2020 y guiarlos al Super Bowl en 2016.

La defensiva de Quinn también había exhibido falta de preparación e intensidad ante Denver, pero su desempeño contrastó ante Atlanta pese a no contar con el ala defensivo Randy Gregory.

Dorance Armstrong, suplente de DeMarcus Lawrence, se mostró en buena forma y también por primera ocasión en la campaña, el tackle defensivo Trysten Hill tuvo participación, junto con el esquinero novato Kelvin Joseph.

“Son buenas noticias cuando tienes profundidad en el roster”, destacó Quinn, quien recibió el balón del partido que otorga McCarthy al miembro del equipo que más colaboró en el triunfo. “Los muchachos hicieron un buen trabajo. Confiamos en los jugadores cuando llega su momento de entrar al campo.

“Dorance Armstrong fue un gran ejemplo, no sólo en la defensiva, también en equipos especiales”, añadió Quinn en referencia al bloqueo en la patada de despeje de los Falcons.

La defensiva de los Cowboys limitó a Matt Ryana sólo 117 yardas por aire, el total más bajo de su carrera con al menos 10 pases lanzados, tras completar sólo nueve de 21 envíos. Los tres principales esquineros de Dallas interceptaron un pase, Anthony Brown, Jourdan Lewis y Trevon Diggs, este último, para llegar a ocho intercepciones en la campaña.

Por su lado, el novato Micah Parsons llegó a seis capturas en la temporada y el grupo de Quinn frenó en 214 yardas totales y sólo un primero y 10 en 11 terceras oportunidades a los Falcons.

“Todo empieza en la (línea de scrimmage) y la controlamos en ambos lados del balón y hasta en equipos especiales. Nuestros muchachos necesitaban dejar caer el martillo y lo hicieron”, finalizó McCarthy.

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