
Jerusalén (EFE).- En las últimas horas, decenas de civiles y milicianos de Hamás han perdido la vida en la Ciudad de Gaza, al norte, y en las zonas sur de Jan Yunis y Rafah, donde el Ejército israelí ha mantenido su ofensiva bélica durante 125 días.
En el oeste de Rafah, el punto más meridional de la Franja, fronterizo con Egipto, se recuperaron unos 14 cuerpos anoche, incluyendo los de cinco niños, después de que aviones de combate israelíes bombardearan varias viviendas en dos barrios de la ciudad, según informó hoy la agencia de noticias Wafa.
Wafa también informó que «los aviones de combate de ocupación bombardearon intensa y violentamente varios barrios de la ciudad de Jan Yunis y la artillería de ocupación disparó decenas de cohetes contra las zonas orientales de la ciudad».
Asimismo, ha reportado muertos por drones israelíes en los callejones y calles de la región occidental de la Ciudad de Gaza (norte).
En esta urbe, en los barrios de Al Rimal, Al Sabra y Al Zaytoun «decenas (de personas murieron) y otros sufrieron diversas heridas», indicó la agencia, a causa de bombardeos aéreos.
El Ejército israelí informó hoy en un comunicado de la muerte de «más de veinte terroristas» durante una ofensiva en Jan Yunis. En un comunicado, el mando castrense asegura también que diez milicianos murieron en bombardeos en el norte de la Franja, tras «disparar misiles antitanque hacia un tanque».
Mientras tanto, en un combate cuerpo a cuerpo, dos milicianos perdieron la vida, y un tercero murió abatido cuando se encontraba «apostado en el techo de una escuela utilizando fuego preciso».
Además, las tropas israelíes mataron a otros cuatro milicianos de Hamás en el centro de la Franja, según el texto.
En el oeste de Jan Yunis, donde desde hace semanas se concentra la ofensiva, el Ejército aseguró haber detenido a decenas de personas sospechosas de «estar involucradas en actividades terroristas», entre ellos dos milicianos que habrían participado en la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre.
En la frontera con Líbano, al menos tres soldados israelíes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, tras ser alcanzados por fuego cruzado, en un ataque que la milicia proiraní Hizbulá asumió vía Telegram.
Desde esta mañana, aviones de combate israelíes han estado atacando «infraestructura terrorista y estructura militar» de Hizbulá en territorio libanés, según un comunicado del Ejército israelí, en la zona de Al-Khyam, en el sur del Líbano, desde donde se detectaron los lanzamientos.
Por su parte, Hizbulá reivindicó hoy dos ataques, uno contra un cuartel militar en la comunidad de Kiryat Shmona, donde se encuentra movilizada «la división 91 de Galilea», y otro contra el cuartel de Biranit, donde la organización aseguró haber logrado «un impacto directo» con cohetes.
La frontera entre Israel y Líbano vive su mayor pico de tensión desde 2006 con un intenso intercambio de fuego durante tres meses, que se ha cobrado la vida de al menos 252 personas, la mayoría en el lado libanés y en las filas de Hizbulá, que ha confirmado unas 184 bajas, algunas de ellas en Siria.
a escalada de violencia en la región ha generado una profunda preocupación a nivel internacional. Organizaciones y líderes mundiales han instado a un cese inmediato de las hostilidades y a la búsqueda de soluciones diplomáticas para poner fin al conflicto.
El impacto humanitario de los enfrentamientos en Gaza es devastador, con la pérdida de vidas civiles y la destrucción de infraestructuras clave. Se ha generado una creciente presión sobre la comunidad internacional para que intervenga y busque una solución sostenible que garantice la paz y la seguridad en la región.
Mientras tanto, la situación en la frontera entre Israel y Líbano agrega un elemento adicional de preocupación, ya que las tensiones entre Israel y Hizbulá han alcanzado niveles peligrosos. El intercambio de fuego y los incidentes en la frontera subrayan la necesidad de abordar no solo la situación en Gaza, sino también las tensiones regionales que podrían desencadenar un conflicto más amplio.
En medio de este panorama tenso, la comunidad internacional se encuentra en una encrucijada, buscando una respuesta efectiva y sostenible para poner fin a la violencia y sentar las bases para una paz duradera en la región. La diplomacia y la cooperación internacional se perfilan como elementos cruciales para encontrar una solución que resguarde los derechos humanos, fomente la estabilidad y proporcione un marco para la coexistencia pacífica entre todas las partes involucradas.
La situación actual en Medio Oriente exige un enfoque multilateral y el compromiso de todas las partes involucradas para encontrar una solución duradera. La comunidad internacional, a través de organismos como las Naciones Unidas, debe desempeñar un papel central en facilitar el diálogo y la negociación entre Israel y los grupos involucrados.
Es fundamental abordar las causas subyacentes del conflicto y trabajar hacia una solución que garantice la seguridad y el bienestar de todos los habitantes de la región. La protección de los derechos humanos, el acceso a servicios básicos y la reconstrucción de las zonas afectadas son elementos esenciales para construir una paz sostenible.
Además, la comunidad internacional debe buscar medidas concretas para prevenir la radicalización y promover la coexistencia pacífica. La educación y la promoción de la tolerancia son herramientas cruciales para fomentar la comprensión mutua y construir puentes entre las comunidades divididas.
En cuanto a la situación en la frontera con Líbano, es imperativo que se alcance un acuerdo para reducir las tensiones y evitar una escalada adicional. La mediación internacional puede desempeñar un papel clave en facilitar conversaciones constructivas y garantizar que se respeten los acuerdos alcanzados.
En este momento crítico, la prioridad debe ser la protección de vidas humanas y la búsqueda de una paz duradera. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de actuar de manera coordinada y decidida para poner fin a la violencia y sentar las bases para un futuro más estable y seguro en la región.






