
Por Miguel Montesinos Leon
En Asunción Nochixtlán, Oaxaca, las autoridades han sido rebasadas por las llamadas organizaciones sociales. Son esas agrupaciones las que imponen sus reglas en esta comunidad ubicada a 90 Km. al noroeste de la capital, Oaxaca de Juárez. Para confirmarlo, basta observar la manera en que el comercio informal, el llamado ambulantaje y los llamados mototaxis controlan las calles. Al hacerlo ponen en la debilidad del gobierno municipal que, encabezado por Alfredo Feliciano López Santiago del Partido Acción Nacional, fue electo en 2021 junto con un cabildo que incluye a regidores de Morena, el Partido del Trabajo y Partido Unidad Popular.
Los partidos representados en el cabildo y las direcciones del gobierno municipal, no saben o no quieren aplicar el Bando Municipal y las leyes que se comprometieron a cumplir y hacer cumplir. Lo que resulta de ello, es el desorden en las calles, controladas por el comercio ambulante y los grupos de mototaxis. Entre los grupos con más influencia se encuentra el llamado Frente Popular Revolucionario, también conocido como la 20 de Noviembre. Ellos controlan tanto a un grupo de mototaxis como a uno de vendedores ambulantes. Los primeros carecen de permisos para ofrecer el servicio de transporte público. No hay evidencia de que paguen algún derecho municipal o estatal. Los vendedores ambulantes se han adueñado de la calle principal de la comuna, la Porfirio Díaz, lo que aunado a que no se aplican las normas vigentes, facilita que cualquiera se estacione donde quiera y cuanto tiempo quiera, de modo que la calle principal, saturada, no sirve para conectar a la comunidad.
En Oaxaca es común que las llamadas organizaciones sociales sean dueñas de vehículos habilitados de manera irregular como taxis. Es el caso de las camionetas Urvan y Sprinter que, a pesar de sus defectos de diseño, que facilitan el que se volteen, siguen prestando servicio de pasajeros en las ocho regiones del estado. Además, lo hacen sin que sus tarifas estén de alguna manera reguladas, por lo que es frecuente que los choferes cometan abusos contra los pasajeros que, además, viajan sin contar con algún seguro que los ampare en caso de accidentes. Ni los funcionarios del gobierno estatal ni los de los municipios, ni siquiera el de la capital, intervienen por temor a confrontarse con las organizaciones a las qué están adheridos los transportistas. En el distrito de Nochixtlán existen autos que, incluso sin placas de vehículo privado, ofrecen servicio de transporte colectivo a las comunidades más aisladas en esta zona de la llamada Región Mixteca.
Los vecinos han elegido a presidentes municipales de prácticamente todos los partidos sin que los problemas de fondo se resuelvan. ediles, síndicos y regidores del PRI, PAN, MORENA y PRD han tolerado todo tipo de excesos y ahora, con el aval de la actual administración los vendedores ambulantes y los mototaxis se han convertido en una plaga que controla las calles del centro y colocan bases de operaciones donde ellos decidan sin considerar otra cosa que sus intereses. Con los vendedores ambulantes la situación es parecida, pero se complica porque existen comercios formales que sí pagan contribuciones a la comuna. Y, por si eso fuera poco, los vecinos que viven en las zonas donde se han colocado los ambulantes, ahora tratan de controlar el espacio público con sus propios comercios informales.
Algunos de estos grupos presumen contar con amparos de jueces federales, lo que les hace ser agresivos y abusar tanto de sus clientes, como del público en general que no puede recurrir a autoridad alguna para que establezca algún orden en sus actividades. Gracias a ello, crece la percepción entre los habitantes de esta pequeña ciudad de cerca de 15 mil habitantes de que Nochixtlán se ha convertido en un lugar sin ley.
Algo similar ocurre con quienes visitan Nochixtlán. Cuando se trata de ellos, el Reglamento de Tránsito sí existe. Los visitantes y turistas son quienes pagan infracciones a los policías municipales que deciden sancionarlos, a pesar de que es claro que no existen criterios para decidir quién o por qué recibe estas sanciones. La situación es tal que aunque la Policía Municipal no actúa contra las poderosas organizaciones sociales, sí lo hace contra personas que padecen alguna discapacidad y piden ayuda, en las mismas calles controladas por ambulantes y mototaxis, a las personas que pasan por ahí.
En la foto adjunta se puede observar la manera en que un señor que perdió uno de sus pies es arrestado y conducido a los separos municipales como castigo por pedir dinero en el centro de esta comunidad. Es posible suponer que a alguna autoridad en Nochixtlán le parece una vergüenza que haya quienes piden dinero en las calles, pero no tienen problema con quienes se han adueñado, para hacer dinero, de las calles.






