
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 8 de mayo del 2026.- En un pronunciamiento que escala la tensión entre el sector productivo y la administración federal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Chihuahua, que agrupa a 18 organismos clave del estado, rechazó categóricamente la decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de adelantar el fin del ciclo escolar 2025-2026.
La medida, que recorta más de cinco semanas de instrucción académica, ha sido calificada como un «retroceso injustificado» que sacrifica el futuro educativo en favor de la logística de la Copa Mundial de Fútbol.
Leopoldo Mares Delgado, presidente del CCE, advirtió que la conclusión de las clases el próximo 5 de junio —originalmente pactada para el 15 de julio no solo profundiza el rezago educativo heredado de la pandemia, sino que desarticula la dinámica de miles de familias trabajadoras. Al no haber sido consultados los padres de familia, la medida deja en la incertidumbre a quienes dependen del horario escolar para cumplir con sus jornadas laborales, impactando directamente en la estabilidad productiva de la entidad.
«Mantener a los hijos en los centros escolares permite a los padres desempeñar sus actividades; esta decisión impacta el entorno familiar y el ecosistema productivo», señaló Mares Delgado, subrayando la desconexión entre la política educativa federal y la realidad de los estados del norte del país.
El argumento central de la SEP para este cierre anticipado —la realización del Mundial de la FIFA en territorio nacional— fue duramente cuestionado por el líder empresarial. Mares Delgado calificó de insuficiente esta razón, señalando la asimetría del impacto: el evento deportivo se concentrará en apenas tres de los más de mil 400 municipios del país, por lo que paralizar el sistema educativo nacional resulta, desde su perspectiva, una medida desproporcionada.
El CCE Chihuahua, que ha mantenido una colaboración estrecha con la Secretaría de Educación estatal para adoptar mejores prácticas tecnológicas y pedagógicas, ve en este recorte una contradicción frontal con los esfuerzos de recuperación post-COVID.
Mientras el sector empresarial busca integrar mayor tecnología y estándares globales para elevar la competitividad de Chihuahua, la política federal parece priorizar la agenda del entretenimiento sobre el proceso formativo de niñas, niños y jóvenes.
Este choque pone de relieve una disputa mayor: la autonomía del calendario escolar frente a las necesidades de un México que, según el CCE, no puede permitirse perder un solo día más de clases en la carrera por la recuperación educativa.






