Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 28 de mayo del 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha puesto sobre la mesa una advertencia contundente ante la posibilidad de una intervención extranjera en el proceso electoral de 2027, respaldando la reciente iniciativa aprobada por la Cámara de Diputados que permite la anulación de elecciones bajo este supuesto.

Ante el cuestionamiento directo sobre si existe un peligro latente, la mandataria fue clara: «Sí puede haber un riesgo de una intervención extranjera en México». Sheinbaum Pardo argumentó que esta postura se sustenta en antecedentes como el financiamiento externo hacia organizaciones como Mexicanos contra la Corrupción, la cual respaldó candidaturas en el pasado, sentando un precedente de influencia foránea en la política interna.

La presidenta señaló que, aunque la medida ya es una modificación constitucional, el reto actual radica en la regulación de leyes secundarias. «¿Cómo demuestras que hubo intervención extranjera? Viene una discusión para determinar cuáles son las características para que no sea algo subjetivo», explicó sobre la necesidad de especificar los criterios para evitar arbitrariedades.

Ante los señalamientos de la oposición, que sugieren que esta reforma busca perpetuar al actual movimiento en el poder, Sheinbaum calificó dichas afirmaciones como «nada más falso». «Todos deberíamos estar de acuerdo con eso. Quien vote en contra de esta propuesta parece que está a favor de que haya injerencia», sostuvo.

En este contexto, la mandataria se refirió a las recientes tensiones internacionales y a las declaraciones del secretario de la Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, enfatizando que México apuesta por una relación de entendimiento basada en la coordinación y el respeto absoluto a la soberanía nacional. «La Presidenta trabaja todos los días» para evitar conflictos, aseguró, resaltando que la construcción de la paz en México ya muestra resultados concretos, incluyendo una reducción del 49% en la incidencia de homicidios.

Sheinbaum Pardo reiteró que, si bien México combate la violencia y el tráfico de drogas, existe una responsabilidad compartida con Estados Unidos. La presidenta instó al país vecino a atender el consumo de drogas como un problema de salud pública y a intensificar la colaboración para frenar el tráfico ilegal de armas que nutre al crimen organizado en territorio mexicano.

«A nuestro país le ha costado mucho trabajo defender su soberanía e independencia, ha sido una lucha permanente por mantenerse como país independiente y soberano», concluyó la mandataria, reafirmando que la regulación contra la injerencia es un paso necesario para proteger la integridad del sistema democrático frente a intereses externos.