Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 15 de agosto del 2025.- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres advirtió la violencia sexual en el 2025 incrementó en un 25 por ciento con respecto al año pasado en 21 países que se encuentran inmersos en países donde se tienen conflictos armados principalmente en países africanos.

En el informe anual publicado por la ONU, el organismo internacionla pone de manifiesto la gravedad y la brutalidad de la violencia sexual encontra de mujeres, niñas, hombres, niños y personas con diversas orientaciones sexuales e identidades de género, minorías raciales y étnicas, y personas con discapacidad, con edades comprendidas entre uno y 75 años. Sin embargo, la mayoría de las víctimas (92 por ciento) son mujeres.

El mayor número de agresiones registradas ocurrieron en la República Centroafricana, República Democrática del Congo (RDC), Haití, Somalia y Sudán del Sur.

El organismo internacional lamentó que en gran parte de las víctimas no han podido acceder a los profesionales sanitarios en las 72 horas posteriores a la violación.

La ONU señaló que agentes estatales y no estatales han perpetrado violencia sexual como táctica de guerra, tortura, terrorismo y represión política contra más de 4,600 supervivientes, a pesar de que ha «estas alarmantes cifras no reflejan la escala y prevalencia mundial de estos crímenes».

En muchos de los casos, la violencia física extrema ha acompañado los ataques sexuales, con informes de ejecuciones sumarias tras la violación. Además, el estigma arraigado ha resultado en la exclusión socioeconómica y el empobrecimiento de los supervivientes y sus hijos, muchos de los cuales han nacido como resultado de la violación.

Los grupos armados no estatales han utilizado la violencia sexual para consolidar el control sobre territorios y recursos naturales, y para perpetuar ideologías extremistas. La proliferación y amplia disponibilidad de armas pequeñas y ligeras han continuado alimentando la violencia sexual en la mayoría de los contextos.

Por otro lado, los desplazamientos masivos y la inseguridad alimentaria han expuesto a las mujeres y niñas a un mayor riesgo de violencia sexual, mientras que también han aumentado los secuestros y la trata de personas durante los conflictos con fines de esclavitud y explotación sexual.

El organismo internacional ha lamentado que en gran parte de los casos las víctimas no han podido acceder a los profesionales sanitarios en las 72 horas posteriores a la violación. Como consecuencia, las supervivientes, en particular las mujeres y las niñas, se enfrentan a consecuencias devastadoras para la salud y no pueden acceder a la atención sanitaria sexual y reproductiva, la salud mental, la asistencia jurídica ni el apoyo para la subsistencia.

Con información de Europa Press.