
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 28 de abril del 2026.-En un intento por retomar el control de la narrativa política tras el escándalo de la incursión de agentes de la CIA en la Sierra Tarahumara, el coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), diputado Alfredo Chávez Madrid salió en defensa de la estructura estatal calificando la renuncia de César Jáuregui Moreno no como el colapso de una estrategia de seguridad, sino como un acto de «profesionalismo y altura política».
En declaraciones ante medios de comunicación, Chávez Madrid intentó blindar a la administración de María Eugenia Campos Galván al asegurar que la salida del Fiscal General busca garantizar que las investigaciones sobre el fatal accidente en Morelos —donde murieron agentes de la se realicen sin obstrucciones. Según el legislador, este movimiento demuestra que en Chihuahua se actúa «sin miedos», contrastando la crisis actual con gestiones pasadas.
Sin embargo, el discurso del coordinador omitió profundizar en las causas de fondo: la falta de control sobre agentes de inteligencia estadounidenses operando en territorio chihuahuense, centrándose en lugar de ello en el «sacrificio» político de Jáuregui Moreno.
Como ha sido la tónica en los momentos de mayor presión para el Ejecutivo estatal, el líder de la bancada blanquiazul dirigió sus baterías hacia el exgobernador Javier Corral Jurado a quien le exigió que renunciara a su curul como senador para enfrentar investigaciones pendientes, acusándolo de estar «escondido en el fuero constitucional».
Al comparar la renuncia de Jáuregui Moreno con la situación de Corral Jurado, el bloque panista busca desplazar el foco de la opinión pública de la cuestionable presencia de la CIA en la Sierra, hacia la eterna pugna política contra el exmandatario quien encabezó la Operación Justicia para Chihuahua contra personajes vinculados con el exgobernador César Duarte Jáquez como lo es la actual gobernadora panista María Eugenia Campos Galván.
Finalmente, el líder de la bancada panista ratificó su «total apoyo» a la fiscal Wendy Chávez Villanueva, quien encabeza la Unidad Especializada encargada de esclarecer por qué el director de la AEI operaba una agenda paralela con agentes de la CIA, haciendo enfásis y cerrando filas en torno a los funcionarios que permanecen, mientras la Federación y el Senado continúan exigiendo respuestas que el hermetismo estatal aún no termina de solventar.
La caída de César Jáuregui y el dilema ético del Estado de Derecho en Chihuahua






