
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 26 de abril del 2026.- En un momento en que el sistema judicial mexicano se encuentra bajo un escrutinio sin precedentes, la titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Ernestina Godoy, comparecerá este lunes ante la Cámara Alta. El objetivo: defender y desglosar el Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029, una hoja de ruta que pretende redefinir el combate a la impunidad en el país.
El anuncio fue realizado por el senador Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia, quien ha asumido un rol protagónico en la supervisión de este proceso legislativo. La comparecencia, programada para el mediodía del 27 de abril, no es un mero trámite administrativo; representa el primer gran examen parlamentario para una estrategia que busca erradicar las estructuras burocráticas que, históricamente, han asfixiado la impartición de justicia en México.
El Plan Estratégico propuesto por la administración de Godoy se fundamenta en tres pilares críticos: la profesionalización de los ministerios públicos, la transparencia en los procesos de investigación y una coordinación federalista más agresiva. Sin embargo, el desafío no es menor. Según analistas, el sistema enfrenta un déficit de confianza ciudadana derivado de años de opacidad y una saturación de expedientes que el plan 2026-2029 promete desahogar.
«Vamos a desahogar primero una intervención por parte de la fiscal general, donde explicará las líneas generales del Plan Estratégico», señaló el senador Corral. «Luego entraremos en una sesión de preguntas a cargo de los grupos parlamentarios. La Comisión dictaminará con base tanto en la comparecencia como en el estudio previo».
La celeridad con la que la Comisión de Justicia pretende dictaminar el plan —inmediatamente después de la comparecencia— sugiere un consenso robusto dentro del bloque oficialista, pero también plantea interrogantes sobre el espacio para el debate plural y la integración de las preocupaciones de la oposición.
Para Ernestina Godoy, el reto será demostrar que el Plan Estratégico es más que una declaración de intenciones. En un país donde la cifra negra del delito sigue siendo una herida abierta, la efectividad de este plan determinará no solo el legado de la fiscal, sino la viabilidad de la narrativa gubernamental sobre la transformación del Estado de Derecho.






