Por Guadalupe Lizárraga

Amando Mastachi Aguario, titular de la Notaría 121 de la Ciudad de México, podría estar cometiendo una falta punible al dar su fe de notario para ayudar a la ministra Yasmín Esquivel con un testimonio apócrifo y con una firma falsa, del abogado Édgar Ulises Báez Gutiérrez, acusado por la ministra de plagiar su tesis.

«¡Nadie!», «¡Nadie!», «¡Nadie!», fueron las respuestas sin titubeo del abogado Édgar Ulises Báez Gutiérrez al ser entrevistado por un reportero sobre si algún notario o autoridad universitaria lo había visitado para obtener su supuesto testimonio firmado tal como lo presentó la ministra Yasmín Esquivel púbicamente a la Suprema Corte de Justicia tras ser ella la acusada de plagio.

El licenciado en Derecho por la UNAM, Édgar Ulises Báez, repitió al reportero que no podía atenderlo porque estaba recién operado de cataratas y tenía sensibilidad a la luz; pero el reportero insistió en si él había dado su testimonio firmado ante notario de haber plagiado la tesis de licenciatura presentada por la ministra Esquivel en 1987.

Báez, desde el umbral de la puerta principal de su casa, reiteró que nadie había ido a verlo, y por «razonamiento deductivo, si ella (la ministra) se graduó después que yo, entonces por lógica es hacerse pato», lo que implicaría que su tesis fue presentada con anterioridad a la de la ministra.

Sin embargo, pese al desmentido público del 2 de enero de 2023, la ministra Esquivel sigue exhibiendo en su perfil de Twitter como argumento en su defensa el supuesto testimonio firmado ante el notario Amando Mastachi Aguario, de la Notaría 121 de a Ciudad de México.

Lo presenta como el punto número 1: «Declaración ante notario público del otro alumno, cuyo testimonio fue presentado por a directora de tesis, y considero que me favorece, pues reconoció y manifestó que: ‘de ese trabajo tomé varias referencias y texto’ y ‘pude tomar varias partes importantes del trabajo en e año de 1985 a 1986, antes estos hechos, se confirma que la autoría es mía. El otro alumno reconoció que tomó mi proyecto de tesis que comencé a elaborar desde 1985 y que estaba en posesión de la directora de tesis».

Notario público: Amando Mastachi Aguario.

El otro alumno: Édgar Ulises Báez Gutiérrez.

El notario de la ministra Esquivel

Ante el desmentido público del abogado Édgar Ulises Báez, el notario Amando Mastachi Aguario, quien obtuvo la patente de la notaría 121 en el año 2000, podría ser llamado a cuentas para responder a las autoridades correspondientes y ante el Colegio de Notarios.

El titular de la Consejería Jurídica y de Servicios Legales (CJUR), del colegio, Néstor Vargas Solano, en la ceremonia para otorgar las patentes a dos nuevos notarios, a finales de octubre, destacó en su discurso que además de ser un profesional del Derecho, los y las notarias “adquieren un compromiso con la sociedad; sus funciones deben ser ejercidas con independencia del poder público, de los particulares y también de grupos delictivos”; deben actuar con imparcialidad para sus clientes y autonomía en sus decisiones.

En el caso de Mastachi Aguario se promueve desde su sitio digital un enlace directo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero hasta ahora no ha dado respuesta sobre el testimonio apócrifo del que dio fe.